Milford Sound

Aunque Nueva Zelanda es un país repleto de lugares maravillosos, si tuviera que venir hasta acá sólo para visitar Milford Sound, sentiría que tanto viaje habría valido la pena. Nunca antes había estado en un fiordo, y lo que había visto de ellos se limitaba a fotos ajenas y vacías de expresión. Pero ahora sé lo que se siente al ver las imponentes montañas, de más de 1200 metros, sumergiéndose en el mar, como si el agua salada besara sus faldas boscosas y los árboles le devolvieran la reverencia con sus infinitas cascadas.

Milford Sound

Cascada en Milford Sound

Mientras que estábamos en Christchurch nos pusimos en contacto con Cruise Milford para ofrecerles un taller de diabetes. Fue emocionante percibir el entusiasmo del otro lado, tener la certeza de que algunas personas están interesadas en saber más sobre la diabetes e incorporar esos conocimientos para dar un mejor servicio a sus clientes.

Y así fue como la semana pasada nos subimos a un barco para explicarle a su tripulación que deben hacer en casos de hipoglucemia, darles algunas sugerencias sobre que comida ofrecer y enseñarles que un diabético es sólo una persona sana con necesidades especiales.

Afortunadamente, las personas presentes en el taller, con sus dudas y preguntas, ayudaron a hacerlo más ameno y dinámico. El taller consistió en hacer una breve explicación de la diabetes y luego desarrollar ejemplos reales y prácticos para que la tripulación aprenda a actuar en casos de emergencia.

Diabetes Workshop

El tiempo pasó muy rápido y a todos nos habría gustado seguir exponiendo ideas, dudas y soluciones. Pero Milford Sound aguardaba por nosotros, quería deleitarnos con su belleza, quería hipnotizarnos con su imponencia.

El puerto desde donde salen los barcos para adentrarse en el fiordo está a dos horas de Te Anau y todo el viaje es una premonición de la espectacularidad que te encontrarás al final del camino. Como si la carretera te fuera susurrando en cada curva que lo que sigue será más increíble aún, y así hasta terminar el trayecto, donde hallarás la puerta más bella al Edén.

Carretera a Milford Sound

Carretera a Milford Sound

También hay que ser sincero y decir que el lugar es una de las zonas más húmedas del mundo y seguramente veas llover con ganas cuando hagas la excursión. Tampoco hay que preocuparse demasiado, a nosotros nos tocó un día tan lluvioso como el anterior y tanto como el siguiente y, aún así, soñaré con ese lugar hasta el final de mis días. Además, hay que tener en cuenta que, gracias a la lluvia, las cascadas se multiplican a lo largo de todo el fiordo. Por ende, las continuas precipitaciones, lejos de arruinarte el viaje, lo harán más espectacular.

Cascadas Milford Sound

Cascadas Milford Sound

El sitio es frecuentado por hermosos pájaros, delfines, lobos marinos y pingüinos. Nosotros sólo pudimos ver unos lobos marinos que descansaban tranquilamente sobre las piedras, como esperando ver un sol que nunca iba a aparecer. Y en el camino hacia Milford Sound también vimos el curioso y amigable Kea, un ave que es una mezcla de águila y loro que, harto de ver turistas, se dio cuenta que su descaro podía ser una gran fuente de alimento. Entonces, el pájaro se acerca lo suficiente como para que te encariñes con él y le des comida. La astucia de la naturaleza que nos vuelve a sorprender.

Lobos Marinos

Cruise Milford es una empresa familiar y su barco, en comparación con los de las otras empresas, es más pequeño e intimista. De esa manera, todo se vuelve más cómodo y relajado. No me quiero imaginar lo que sería que 50 personas se amontonaran sobre una ventana para sacarle fotos a una cascada. En el barco que estuvimos nosotros, al tener menos capacidad, nunca existió la incomodidad que produce la muchedumbre. Además, Chris, el capitán del barco, en un momento le dejó el timón a uno de sus ayudantes y se dio un paseo entre los que estábamos ahí, charlando con algunos y saludando al resto, y dando la impresión de que realmente estaba interesado por nuestra experiencia en el barco y no como un simple trámite que debía hacer.

Cruise Milford

Chris, durante todo el viaje y por megafonía, nos fue informando sobre lo que estábamos contemplando, contándonos anécdotas y explicándonos detalladamente lo que hay que saber del lugar. Milford Sound te dejará atónito de todas formas, pero si encima te enriquecen la experiencia con más información, sin duda que lo disfrutarás más.
Por ejemplo, unas de las cosas que nos contó Chris fue que, debido a las intensas lluvias y a las caudalosas caídas de agua, muchas veces el agua de la superficie del fiordo es dulce, y no salada como debería ser.

Milford Sound

El viaje dura 1 hora y 45 minutos y cuesta NZ$90. Dentro del barco ofrecen té, café y unas galletas. Los horarios de salida del crucero son 10:45, 12:45 y 14:45, aunque también hacen traslados desde y hacia Queenstown. Además, ofrecen viajes en helicóptero para apreciar la inmensidad del paisaje desde el cielo. Otras empresas también disponen de cruceros nocturnos en los cuales se puede dormir y pasar la noche en el fiordo.

Del trayecto en sí, creo que mi idioma carece de palabras para describir todos los sentimientos que te atrapan al ser testigo de tanta magnificencia. Las montañas van abriendo paso a un paisaje cada vez más espectacular, como si la naturaleza abriera su corazón para enseñarnos un secreto secular. Todo el lugar posee el aura del paisaje impecable, de la esencia incorruptible, de la armonía intacta. Y cuando el barco zarpa, miras hacia arriba para adivinar el final de la primera montaña, y deseas que el viaje no termine jamás. Y a medida que te hundes en la espesa niebla, y te sientes custodiado por gigantes de piedra, relájate y disfruta del privilegio de contemplar uno de los espectáculos más bellos del planeta.

-Damián

Milford Sound

Cascada en Milford Sound

Información para diabéticos

Milford Sound está todo lo alejado de la civilización que te puedas imaginar, y cuando dejas atrás Te Anau ya ni señal de teléfono tendrás. Por este motivo, hay que tomar todas las precauciones necesarias para posibles emergencias. Más allá de la hora en que decidas hacer el tour en barco, come algo antes de subir a él. Aunque la mayoría de los cruceros tendrán algo de comida o ázucar que te ayudará, siempre lleva contigo algún snack o Gluc Up 15 para solucionar casos de hipoglucemia. Ten en cuenta que si te pasa algo, la ambulancia tardará, mínimo, 2 horas en llegar hasta el puerto.

Además, y como en casi todos los viajes, es mejor ir con un seguro de viaje que te cubra cualquier percance que puedas tener derivado de la diabetes. Nosotros elegimos el seguro de viaje de la Correduría Barchilon.

Donde dormir

En Te Anau la oferta de alojamiento es bastante variada, desde hoteles de lujo hasta hosteles con habitaciones compartidas. Pasando Te Anau, los campings se suceden uno tras otro hasta el tunel Homer. Nosotros dormimos en uno llamado Kiosk Creek que nos costó NZ$ 13 por persona. En Milford Sound no hay ningún tipo de alojamiento, por lo que recomendamos intentar dormir lo más cerca posible y despertarse temprano al otro día para llegar hasta allí ya que la carretera, a medida que pasa el día, se vuelve más peligrosa por la cantidad de tráfico, curvas y lluvia.

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