Diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica en la cual aquellos que la padecen tienen valores altos de azúcar en sangre (Hiperglucemia).
Según la Federación Internacional de Diabetes, en el 2013 había en el mundo 382 millones de diabéticos, de los cuales el 46% aún no sabe que la padece. Se calcula que en 2035 serán 592 millones las personas que tengan diabetes, sobre todo la de Tipo 2.
Es una enfermedad que amenaza con ser pandémica y que, anualmente, se lleva ya la vida de 5,1 millones de personas en todo el mundo. Además, cada año acarrea unos 548.000 millones de dólares en gastos sanitarios.

Las clases de diabetes más comunes son la Tipo 1 (10%) y la Tipo 2 (90%). Hay diferencias fundamentales entre estas 2 variedades, sobre todo en su origen y en su desarrollo.
La diabetes de Tipo 2 es aquella que aqueja, en general, a los ancianos y a las personas con sobrepeso y viene derivada de malos hábitos alimenticios, del sedentarismo crónico o de la herencia familiar. Podemos decir que por cualquiera de estas razones el páncreas, en un acto de holgazanería, no produce suficiente insulina o el cuerpo, insurrecto, no responde a sus efectos, dando lugar así a una acumulación de glucosa en sangre. Generalmente esta diabetes puede ser tratada con una dieta adecuada, ejercicio físico y el suministro de medicación oral.
Por otro lado, tenemos la diabetes Tipo 1, que es considerada una enfermedad autoinmune y por la cual los pacientes necesitan insulina mediante inyecciones diarias. Es decir, el sistema inmunológico, sin razón aparente, no reconoce las células betas del páncreas, responsables de la fabricación de insulina, y las ataca por considerarlas ajenas. En consecuencia, estas células no producen insulina suficiente como para regular el azúcar en la sangre y ésta debe suministrarse de manera externa.
Al contrario de la diabetes Tipo 2, que pueden pasar años hasta que las personas se den cuenta que la padecen, en la Tipo 1 los síntomas (sed constante, hambre, cansancio, orinar con frecuencia, pérdida de peso) aparecen junto con la enfermedad, lo que hace más fácil su detección. Este tipo de diabetes puede aparecer desde el nacimiento de una persona y todavía no se sabe con certeza cual es su origen.

También hay que recordar que la insulina es una hormona que produce el páncreas y que permite que la glucosa, obtenida tanto de los hidratos de carbono como de los azúcares en general de los alimentos, entre en las células del cuerpo. Una vez en las células, la glucosa se convertirá en la energía necesaria para el correcto funcionamiento de los músculos y los tejidos. Una persona con diabetes no absorbe adecuadamente la glucosa y esta sigue circulando por la sangre (Hiperglucemia).
Los valores altos de glucosa en sangre, con el tiempo, dañan los diferentes tejidos del cuerpo. Estos daños pueden conducir a una discapacidad y a complicaciones de salud que pueden llegar a ser mortales. Las consecuencias más comunes de una diabetes mal tratada son las enfermedades cardiovasculares, enfermedades renales (nefropatías), enfermedades en los ojos (retinopatías), daño en el sistema nervioso (neuropatías), pie de diabético y complicaciones en el embarazo, entre otras.

No tenemos que asustarnos frente a la diabetes y tampoco deberíamos permitir que esta enfermedad nos defina. El secreto está en ser dedicado, paciente y obstinado con nuestros hábitos cotidianos. Es decir, una alimentación adecuada y el ejercicio físico regular en nuestras vidas son unas grandes compañeras para prevenir la diabetes o para el normal tratamiento de la enfermedad en aquellos que ya la padecen.
Cuando me diagnosticaron diabetes Tipo 1 supe, rápidamente, que mi vida cambiaría para siempre a partir de ese momento y que tendría que afrontar ciertas limitaciones con valor y estoicismo. A día de hoy, después de convivir 11 años con la enfermedad y con una hemoglobina glicosilada(HbA1c) por debajo de 7, la diabetes forma parte de mi vida y un medidor de azúcar en sangre y las insulinas me acompañan allá adonde voy. La gente que me conoce no sabría que soy diabético si yo no se lo dijera, me siento sano a pesar todo. Además, y después de todo lo vivido, jamás permitiría que la enfermedad socavara mis sueños.

 

Fuente:

https://www.idf.org/sites/default/files/SP_6E_Atlas_Full.pdf

*   *   *

Diabetes is a chronic disease that causes abnormally high levels of sugar in the bloodstream. According to the International Diabetes Federation, in 2013, there were 382 million diabetics in the world and 46% of them remained undiagnosed. It is estimated that by 2035, 592 million people will have diabetes, primarily Type 2. This disease takes the lives of 5.1 million people each year and requires over 548 billion dollars in health care costs worldwide, making it arguably pandemic.

There is more than one type of diabetes, but Type 1 (10%) and Type 2 (90%) are statistically the most common. There are fundamental differences between these two types, with respect to their cause and development, that are important to know in order to understand the disease.

Type 2 diabetes predominantly affects the overweight and elderly and is a result of a combination of bad eating habits, a sedentary lifestyle, and/or genetic inheritance. As a consequence of these factors, the pancreas – in an act of laziness – decides not to produce enough insulin for the body. Or, the body – feeling rebellious – refuses to respond to the effects of insulin, which causes an accumulation of glucose (or sugar) in the blood. Normally, Type 2 diabetes can be treated with an adequate, balanced diet, regular physical exercise, and oral medication.

Alternatively, Type 1 diabetes is classified as an autoimmune disease because the autoimmune system, for no apparent reason, does not recognize the beta cells of the pancreas and attacks them as if they were foreign. These cells are responsible for insulin production and without them, the body cannot regulate its glucose levels. Thus, Type 1 diabetics must receive their insulin externally through daily injections.

Unlike Type 2 diabetes, where years may pass before a person is diagnosed, Type 1 diabetes and its symptoms appear immediately, making it easier to detect. These symptoms include chronic thirst and hunger, constant fatigue, frequent urination, and weight loss. Furthermore, Type 1 diabetes appears more often in early childhood and young adulthood and its cause remains unknown.

Insulin is important because it is the hormone produced by the pancreas that allows glucose to enter the body’s cells. Glucose is obtained through the consumption of carbohydrates and sugar in food. Once in the cells, glucose is transformed into the energy necessary for the body’s muscles and tissues to function correctly. A person with diabetes does not adequately absorb glucose and so it continues to circulate in the bloodstream, a condition known as hyperglycemia.

Over time, high levels of glucose in the bloodstream can have damaging effects on body tissue. It may even lead to disability or potentially deadly health complications. The most prevalent consequences of a poorly-managed diabetes are cardiovascular diseases, kidney diseases (nephropathy), ocular problems (retinopathy), nervous system damage (neuropathy), diabetic foot and pregnancy complications, among others.

When faced with diabetes, we should not be afraid, nor should we allow the disease to define us. The secret simply lies in maintaining dedication, patience, and obstinacy in our daily habits. This means sticking to a routine of healthy eating and regular physical exercise. These two elements are our best friends in diabetes treatment and prevention.

When I learned I had Type 1 diabetes, I quickly understood that from that moment on, my life would be different. I would have to confront certain limitations with bravery and stoicism. However, 11 years later and with a glycated hemoglobin (HbA1c) below 7, diabetes now forms a normal part of my life. My blood sugar meter and insulin follow me wherever I go, but people who know me wouldn’t know I have diabetes if I hadn’t told them. I am healthy and happy and I have never allowed this disease to get in the way of my goals.

Source:

https://www.idf.org/sites/default/files/EN_6E_Atlas_Full_0.pdf
 

Be First to Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.